¿Alguna vez has despertado y tenido una vista preciosa al abrir las ventanas?, o mejor aún, ¿alguna vez has tenido esa vista preciosa desde la comodidad de tu cama?
Ahora me levanté, y no había nadie más despierto. Parecía que el tiempo se había detenido, solo los pájaros y la brisa podían ser escuchados. Entonces agradecí por haber estado respirando esa tranquilidad.
Agradecí por haber estado respirando esa tranquilidad, sabiendo que hace más de dos mil años, un jueves por la noche, gotas de sangre rodaron por la sien de un hombre que oraba implorando a su padre... que un jueves por la noche, él era enjuiciado... que un jueves por la noche, él estaba detenido y a pesar de ello avanzaba.
Avanzaba en una obra de amor que ahora me tiene respirando con tranquilidad y agradecimiento. Gracias por tu inmensa misericordia, porque "me amó y se entregó".
No hay comentarios.:
Publicar un comentario