Hace mucho que he cargado con esta intención de escribirte nuevamente... por fin lo hago, hoy que es marzo y que una brisa suave ha sido enviada desde el amanecer, como un beso tierno que sueñas sentir al despertar.
Tú me conoces, incluso más que yo misma. He hecho una lectura pausada de tus Palabras y he meditado sobre la misma. Ahora entiendo varias cosas y he conocido algo más en mí.
¿Cuándo vuelves?, o ¿aquí andas? Sí... aquí andas, ¿cierto?
Sabes, creía que debía preparar maletas para un viaje más largo. Me dijiste que aún no, pero no esperaba estar viajando constantemente para ese viaje que sé, será más largo. Gracias, de verdad.
Quisiera encontrarme contigo, platicar larga y tranquilamente. Como en diciembre, ¿sabes?.
Ayer caminando por este pasillo que tanto nos gusta, miraba libros que he dejado por un momento... están en pausa, una pena... y es que no te he ido a buscar, no te he invitado a pasar, perdona, perdóname.
Y aún extrañándote así, no sé por qué no lo he hecho. Hay tanto ruido... pero no puedo permanecer aislada para alejarme de él, lo sé. Creo que aún no estoy lista, te buscaré estos días, y es que me siento otra vez perdida. No me siento sola. Bueno, ayer sí. Pero sabía que tú estabas conmigo.
Tú me conoces. Espero encontrarme contigo esta tarde.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario